
Novela histórica y misterio histórico
Tomás Ardanza
«Un mapa, un objeto, un documento o una ruta obligan a reconstruir cómo funcionaba una época y a comprender cómo el pasado sigue produciendo consecuencias.»
Tomás Ardanza convierte la investigación histórica en una aventura física, intelectual y humana. Sus novelas reconstruyen el pasado a partir de lugares, objetos, documentos, mapas, infraestructuras, rutas, edificios, propiedades, testimonios e instituciones.
En sus historias la historia no funciona como decorado: cada época impone límites tecnológicos, sociales, jurídicos, distancias, tiempos de comunicación, condiciones económicas, formas de poder, sistemas de creencias y posibilidades reales de actuación. El lector recorre lugares plausibles, comprende cómo funcionaba una época, aprende sin sentir que lee un manual, descubre un misterio mediante evidencias y entiende el papel de las personas corrientes.
Puede utilizar una doble línea temporal cuando ambas épocas tienen una historia completa y cada una modifica la interpretación de la otra. Su promesa es que el pasado sigue produciendo consecuencias en el presente.
